Coloca las máquinas de lavar y de secar en un lugar en tu casa donde haya ventilación y que no requiera aclimatar el área con un acondicionador de aire.

La secadora es uno de los enseres de mayor consumo eléctrico en el hogar. Seca la ropa al sol o echa dos tandas corridas en la secadora para aprovechar el calor de la primera tanda.

Saca tiempo para planchar muchas piezas de ropa de una vez y no en tandas pequeñas. Así reduces el alto consumo eléctrico. Intenta comprar ropa libre de arrugas.

Ajusta el nivel de agua según la cantidad de ropa y así reduces el consumo de agua al lavar. Las lavadoras "Inteligentes" lo hacen por sí solas.

Cuando vayas a cambiar tu lavadora, hazlo por una con el sello ENERGY STAR y asegúrate que sea de entrada frontal. Lograrás cerca de 50% en ahorro energético, si la comparas con otra lavadora convencional.

Fíjate siempre en las mangas de la lavadora. No dejes que tengan gotereo.

Recolecta el agua del enjuague y úsala para lavar patios y marquesinas. Si usas detergentes biodegradables, puedes hasta regar el jardín.

Los empaques pequeños de los detergentes concentrados rinden más, generan menos desperdicios y reducen gastos de transporte.

